[female vocals] Oh,
oh,
oh...
Eres
Dios,
solo
eres
Dios.
Recibe
la
gloria,
recibe
la
honra,
Jesús,
eres
digno.
Cuando
caminaba
por
el
valle
oscuro,
fuiste
el
fuego
que
alumbró
mi
noche.
Cuando
era
débil
y
perdía
el
coraje,
fuiste
mi
fuerza,
mi
luz
constante.
Sostuviste
mi
mano
en
cada
batalla,
nunca
me
dejaste,
estuviste
ahí.
Hoy
me
levanto
a
contar
la
historia:
el
Dios
que
me
salvó,
me
trajo
a
casa. ¡
Gracias,
mi
Jesús!
Nunca
fallas,
siempre
fiel,
Tu
amor
es
mi
abrigo,
mi
consuelo
fiel.
Aunque
el
mundo
tiemble
y
el
sol
se
oculte,
Tú
permaneces,
mi
roca,
mi
fe. ¡
Oh,
gloria!
Nunca
fallas.
Cuando
las
lágrimas
nublaban
mi
vista,
y
el
horizonte
parecía
gris,
Tu
voz
susurraba
promesas
eternas,
recordándome
que
vivo
por
Ti.
No
hubo
abismo
que
no
cruzaras,
no
hubo
cadenas
que
no
rompieras.
Tu
mano
derecha
me
tiene
abrazada,
y
mi
alma
descansa
en
tu
eterna
paz. ¡
Sí,
Señor,
sí!
Nunca
fallas,
siempre
fiel,
Tu
amor
es
mi
abrigo,
mi
consuelo
fiel.
Aunque
el
mundo
tiemble
y
el
sol
se
oculte,
Tú
permaneces,
mi
roca,
mi
fe. ¡
Aleluya!
Nunca
fallas.
En
el
silencio,
en
el
dolor,
Tu
gracia
inmensa
me
alcanzó.
No
busco
más,
solo
tu
amor,
mi
salvador,
mi
gran
Señor. ¡
Alabado
seas!
Ahora
camino
bajo
tu
promesa,
con
la
certeza
de
tu
gran
bondad.
Cada
momento
es
una
enseñanza,
de
que
conmigo
Tú
siempre
estarás.
Mi
corazón
canta
una
nueva
historia,
de
tu
fidelidad
que
no
tiene
fin.
Eres
la
fuente,
eres
mi
vida,
y
yo
me
entrego
solo
ante
Ti. ¡
Amén,
amén!
Nunca
fallas,
siempre
fiel,
Tu
amor
es
mi
abrigo,
mi
consuelo
fiel.
Aunque
el
mundo
tiemble
y
el
sol
se
oculte,
Tú
permaneces,
mi
roca,
mi
fe. ¡
Santo
eres,
Señor!
Nunca
fallas,
nunca
fallas...
Eres
mi
roca,
mi
refugio
eterno.
Gracias
por
tu
amor.
Nunca
fallas.
Amén.