(Suave piano y violines)
Oh, padre mío...
Recuerdo bien tu mano firme al caminar
La luz de tu mirada frente al ancho mar
Me enseñaste a luchar sin perder la fe
Y aunque el viento sople fuerte, seguiré de pie
¡Oh, padre! Tu voz es mi canción
El latido eterno de mi corazón
Con la orquesta del cielo cantando a tu altar
Tu gran amor nunca va a terminar
¡Sí, por siempre!
Tus años de esfuerzo, tu sabio consejo
Hoy veo tu camino al mirarme al espejo
Un faro en la noche, mi guía y mi hogar
El héroe de siempre que me enseñó a volar
¡Oh, padre! Tu voz es mi canción
El latido eterno de mi corazón
Con la orquesta del cielo cantando a tu altar
Tu gran amor nunca va a terminar
¡Sí, por siempre!
Gracias por tanto, mi viejo...
Siempre conmigo
(Gran coro celestial)