Conozco el monstruo porque viví en sus entrañas.
Conozco el monstruo porque conocí todas sus mañas.
Cuando recorrí sus calles de quimeras y arrogancia.
hambriento de esperanza de ver la igualdad en mi suelo cubano.
Pero fue una desepcion porque nadie me tendió una mano cuándo me caí sin poderme levantar.
No tenía dinero ni para un trozo de pan, pase hambre, sed y frío, sin un amigo que me quisiera ayudar.
Tenía un compromiso que cumplir encontrar las armas para liberar mi patria del yugo usurpador.
No hizo falta tanta vivencia para conocer esta nación llena de fantasía pero con muy poco amor.
Conozco el monstruo porque viví en sus entrañas lo conocí de cerca y me bastó.
Me volví a mi tierra era mi deber a luchar con honor y morir si era preciso por defender la libertad y la independencia de nuestra gran nación.
“Al combate corred bayamense, que la patria os contempla orgullosa.
No temáis una muerte gloriosa que morir por la patria es vivir.
En cadena es vivir es vivir en afrenta y oprobio sumidos.
!Del Clarín escuchad el sonido a las armas valiente corred!.