¡Oye! ¡De Nueva York para el mundo!
¡Vaya, camina!
¡Ataca, trombón!
En la selva de cemento de Nueva York
el peligro acecha en cada rincón.
La gente le teme al hombre y su acción
más que al rugido de un fiero león.
¡Es la ley del asfalto, mi hermano!
En Nueva York se vive con ese temor
al hombre le temen más que al león.
Pero el hombre tiembla y pierde el control
¡le teme a la mujer más que al diablo, señor!
No hay diablo que valga si ella se para
con una mirada te cruza la cara.
El guapo del barrio se empieza a encoger
cuando lo domina una gran mujer.
¡Azúcar! ¡Sabor!
En Nueva York se vive con ese temor
al hombre le temen más que al león.
Pero el hombre tiembla y pierde el control
¡le teme a la mujer más que al diablo, señor!
¡Ahí na' má'!
Le corren al diablo... ¡pero a ella no!
¡Oye, tumba y mambo!